2024 | Todo este tiempo


La magia en Hogwarts se traduce, sobre todo, en luces y palabras. Hay muchas conversaciones en esos pasillos que merecen la pena, y en una de ellas, Albus Dumbledore, director del Colegio, le dice a Harry: “Las palabras son, en mi no tan humilde opinión, nuestra más inagotable fuente de magia”. En 25 años de recorrido, El Reguero ha ido enseñando magia, mostrando a centenares de jóvenes, algunos de ellos ya adultos con familia propia, que la vida tiene mucho de luz y mucho de Palabra. Ayudando a descubrir vocaciones que han seguido dando luz al mundo desde aulas, laboratorios, parroquias, seminarios, consultas, hogares, despachos y los más diversos rincones del mundo. No hay nada que se parezca más a una escuela de magia que este bendito lugar.

El 19 de julio de 2024 comenzaba una de las ediciones más esperadas de El Reguero, porque esa misma noche nuestra casa cumplía 25 años. Desde julio de 1999 hasta ese día, miles de acampados y cientos de monitores habían recorrido las campas de la finca celebrando la fe, y queríamos dejar huella.

Los XXV Campamentos reunieron en la finca a 80 acampados y 22 monitores. Dirigen el campamento Juan R. Gil y Raquel Lucea, con Lucas Ferrando y Guille Montoya como coordinadores, acompañados por D. Jorge Pérez, nuestro querido D. Juanmi y la incorporación estelar de D. Djoe Ilunga, que recibió su pañoleta en medio de una gran ovación. Echamos mucho de menos a D. Jotabé Gallego, responsable de la PJV, que pasó con nosotros parte del fin de semana. Y a D. Esteban, que tampoco pudo acompañarnos pero lo hacía desde Murcia. Otra incorporación: por primera vez, las Discípulas de Jesús se incorporan a la PJV y nos visitan dos acampados (maravillosos) de Ferrol. Con ellos, Lourdes Berenguer, discípula de Jesús y vieja amiga de los vallisoletanos: después de un curso en el equipo de PJV, recibe también su pañoleta.

"¿Después de todo este tiempo?" preguntaba Albus Dumbledore a Severus Snape en la escena más conmovedora de todas las novelas de Harry Potter... "Siempre", contestaba él... "Todo este tiempo" fue el lema escogido, y recorrimos la Escuela Regwarts de Magia y Hechicería con los profesores magos... Los acampados se repartían por primera vez en cuatro casas (aparte de los equipos) y visitamos asignaturas, torneos y mucha magia... 

La primera tarde izamos la nueva bandera del Campamento, más grande y brillante y con un logo renovado.

El fin de semana, una nueva experiencia: antiguos monitores y algunos padres y madres acamparon con nosotros tres días, se convirtieron en un equipo más y, aunque muggles, vivieron magia de la buena. El sábado, una adoración en la iglesia de Puerto llenó el campamento de silencio y emoción: descubrimos juntos ese fin de semana nuestras tres reliquias de la vida: las ramas de los árboles de la finca, el pan de la eucaristía y la pañoleta. El domingo, una fiesta grande, por los 25 años de magia que ha cambiado la vida de tanta gente...

El último día ensayamos nuestro patronus, lo que llena nuestro interior, la vocacón a la que estamos llamados... Y la promesa de ser de El Reguero más allá de la verja 25 años más.

Las camisetas, negras, porque es el uniforme de los magos. El logo, las reliquias de la vida. Y el himno, de los Rodríguez Gil, nos recordaba la magia de verdad...


TODO ESTE TIEMPO

(Aquí aprendí a volar)

(Aquí aprendí a iluminar)

 

Somos los herederos de esta tierra,

los que miraron a las estrellas

e hicieron magia para sanar…

Somos los que escribieron tantas historias,

los que entendieron que era la hora

de abrir la verja, de echar a andar…

 

Y todo este tiempo

hemos creado hechizos para ser sal…

Y, aunque es inevitable que pase el tiempo,

hemos creado mundos para soñar…

 

GIRO MIS GIRATIEMPOS PARA VOLVER

Y VOLVERTE A VER,

CONVOCO MIS PATRONUS PARA SER LUZ…

¡WINGARDIUM LEVIOSA! ¡SIEMPRE MÁS ALTO!,

QUIERO VOLAR, 

PUEDO SENTIR EL SOL…

NO BUSCO MÁS HECHIZOS: MAGIA ERES TÚ…

 

(Aquí aprendí a cambiar)

(Aquí aprendí a cantar)

 

Tengo dos mil pociones en la maleta,

libros, varitas y una meta: 

cambiar el mundo, que vuelva a amar.

Tengo brujos y magas, encantamientos,

cero enemigos, algún acierto.

Vivo sin trucos: puedo esperar…

 

Y todo este tiempo

fuimos los tres amigos venciendo al mal…

Y, aunque es inevitable que pase el tiempo,

fuimos aquel patronus que echó a volar…